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viernes, 13 de noviembre de 2015

Letanias de la Uva del Barco







Letanías de la Uva del Barco


Alejandro Buendía Muñoz
Director de los Museos de Terque

Texto literario  publicado en la Voz de Almería, hace unos años 
e inspirado en la historia de nuestra uva del Barco y sus gentes.



Los carteros del Andarax  traían noticias de todos los confines del mundo, ¡D. Guillermo cartas de Nueva York, que haya suerte!  ¡Pepe, carta de Liverpool!
D. Salvador cogía la pluma y les cantaba las cuarenta a los vendedores de   Copenhague.  Su abuso  es  intolerable, nos están arruinado, con las ventas tan bajas vamos a tener que arrancar las parras y plantar trigo.
Algunos dicen he quedado en "Paz con Londres" y se quedan tan satisfechos, en esta Almería no saldremos nunca de pobres.

Querido hermano, te mando esta  tarjeta postal del puerto de Almería. ¿Te acuerdas de   los vapores cargados de barriles?. Cualquier día me meto en uno y me veis aparecer por Sao Paulo. ¡Como este año las cuentas  vengan en números rojos, agarro el petate  y saco los billetes para el Brasil!

¿Cómo están pagado este año la uva?, preguntaba el hijo desde la mili en Melilla o la familia de Tarrasa. A ver si os la cobráis bien y levantáis cabeza.

Entre este ir y venir de cartas, se miraba al cielo y no se hablaba de otra cosa que de uva.  Se rezaba para que vinieran los compradores, para que el Todopoderoso les ofreciera días soleados de faena o para que estuviera de su lado en la subasta. ¡Señor que no pase lo del año pasado, que tuvimos que dar hasta la burra! 

¡Anda Paco, pon la radio, a ver si la BBC,  da los precios  de la uva!
Le voy a poner este año a mi marca "Fijarse Bien",  a ver si de una vez me pagan en condiciones, o lo de aquel de Alhama que le puso "En veinte años de parralero, sin crédito y sin dinero," a lo mejor se compadecen.

El año que viene  voy a mandar a estudiar a mi Andrés a Londres, estos hijos de puta no me engañan más. ¡Este se va para allá a defender nuestras uvas!
Paquito, que dicen en Helsinki que ha llegado nuestra uva con mucha pudrición. Hoy mismo te coges el avión y te presentas allí, se creen estos que no sabemos de uva.
¡ Solo faltaban los murcianos, más nos valía haber cortado las parras antes! Otra faena  sin cobrar, vaya año  de 24 meses que nos espera!

Señor, que castigo  tener a los barrileros de vecinos. Desde las cinco de la mañana dando porrazos, ¡y el olor que entra por la ventana, parece que se  esté pudriendo el mundo!
Los barrileros de Alhama de vuelta a casa, dicen que Navarro Moner ha traído carpinteros de Abarán.  Acuérdate Cristóbal de lo que te digo,  ¡esos morruos nos van a echar al esparto!

Al amanecer grupos de mujeres salían del pueblo hacia los parrales con su silla en el brazo, su mandil, su lebrillo y sus tijeras.  Bajo el sombraje de los pámpanos comenzaban la limpieza, las risas y las canciones. De un bancal a otro se escuchaba el taca taca de las emporronadoras bailando el barril.

Ya esta bien de comer uva Carmen, vete  a empapelar que te vas a comer el parral. Mari Gádor,  echas más tinta en el mandil que en el barril. ¿Dónde esta la niña de las gachas, habrá que pegar los cromos?
No he visto yo cosa igual, que para mear se necesite un cuarto de hora, ¿ A ver si es que se os han atrancao los chumbos?
Dadle a la tijeras, que os pasáis el día hablando.

¡Vaya encargao! Tú, ni caso, ¿ Mari, que te vas a comprar este año?. En cuanto  cobre, cojo el correo y me voy para Almería a mercarme unos zapatos nuevos y un vestido.
Yo lo echaré en sabanas para el ajuar, ¡ este año para el cuerpo nada, este año para el baúl! que mi  Juan no piensa nada más que en casarse.
¿Te han cortao Fulanico? ¿ Te la van a cortar? Nos moríamos de la risa, de las caras que ponían los hombres con la preguntica.





Anda saca los arenques y vamos a comer, que al momento nos están llamando.
Pues no va y me paga con un vale de niña, porque soy menuilla dice. Eso si, mi madre se lo dejó  bien claro, ¡entonces  a ti te deberían pagar más barata la uva  que a tu hermano pues estás   más esmirriao.!
 
Ya no caben tantos barriles en el muelle, lo tinglaos ya no dan avio  y los barriles que  siguen llegando ya saltan  hasta el Parque. El tiempo revuelto y de  los vapores ni rastro.

Dichosos niños de Pescadería, que manía de venir a arrancarnos los cromos, el día que coja alguno les arranco las orejas. Te cambió el Sol de España por la Ermita.

Dice mi padre que el no quita el parral, que mientras  tenga fuerzas  sus parras no se cortan.   A él que no le hablen de invernaderos.

Letanía de los dorados racimos de uva. Pequeñas historias de generaciones  de hombres y mujeres pegados a la tierra.

Recuerdos del Tiempo de la Uva del Barco  que hoy se despide de nosotros, con la tristeza de los parraleros cuando lloran al  cortar sus últimas parras, con la tristeza de quién se despide  de su paisaje, de  todo lo que fue su vida.





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